Fondue. Tipografía inspirada en el Art Deco de México.

Boceto, Caso de estudio, Colección fotográfica, Ilustración, Tipografía

La Ciudad de México es una de esas máquinas del tiempo donde abundan formas e imágenes que nos transportan a épocas pasadas. La constante exposición a tantos referentes pueden influir fuertemente en las inquietudes creativas de quienes pudimos disfrutar de esta ciudad.

En esta entrada te compartimos el proceso de diseño de una familia tipográfica que hace tributo a la herencia nostálgica del Art Deco en México.

Mientras vivía en la CDMX muchas veces me perdí en zonas con cierto aire del pasado por su arquitectura de estilo Art Deco. Basta con recorrer los barrios de la Roma-Condesa o visitar el palacio de Bellas Artes y descubrir esta herencia estilística en sus decisiones decorativas o en sus letreros, como el que te dirige a la sala Justino Fernández.

Influenciado por este estilo artístico, fui recolectando referencias y descubriendo otros personajes de la época. Entre ellos destacó Ernesto «El Chango» Cabral (del que incluso compré un libro), un prolífero ilustrador con enorme habilidad para retratar la idiosincrasia de la época en sus ilustraciones. Entre su trabajo también se puede destacar los muchos caracteres ilustrados para el semanario Revista de Revistas del Excélsior.

Muestras encontradas en CDMX
Letras trazadas por Ernesto Cabral

La idea del proyecto

En el año 2014 conocí a Daniel Hernández y Luciano Vergara de Latinotype gracias al maestro Paco Calles, en aquel entonces director del posgrado en tipografía del que recién había egresado. En una conversación casual en el Salón Covadonga, un bar con espíritu viejo dentro de la colonia Roma, llegué a un acuerdo con Daniel y Luciano para distribuir una fuente tipográfica con ellos. 

Tiempo atrás había realizado un boceto de letras inspiradas en el trabajo de Ernesto Cabral. Me pareció interesante trasladar algo de esos bocetos a una familia tipográfica, pero para ese momento solo tenía experiencia diseñando fuentes individuales como el alfabeto para el LMD y Cuatacho (basada en el logotipo de Memin Pinguín).

Boceto con letras inspiradas en la gráfica de Ernesto «el chango» Cabral.
Idea presentada a Latinotype

Refiné la idea intentando descubrir desde el papel como deberían de hermanarse dos pesos extremos, y los presenté al equipo de Latinotype como la premisa a distribuir. Estuvieron de acuerdo. Ahora debía descubrir como resolver el resto de los caracteres.

Diseño

Mi intención no era la de hacer un revival tipográfico, pero si trasladar un poco de la esencia tipográfica Art Deco a una familia contemporánea. Para ello, analicé varios de los modelos históricos registrados y concluí en tres rasgos importantes para todo el sistema: 

  1. Los caracteres debían trasladar los rasgos de cursividad del boceto a las mayúsculas en la medida de lo posible.
  2. Los caracteres debían tener una proporción amplia, como ese guiño de bonanza presente en la época y en sus referentes tipográficos.
  3. De ser posible, lograr un aspecto unicase en las mayúsculas.
Análisis de características tipográficas en referencias

Plasmé estas ideas a bocetos que me permitieran estudiar la coherencia del sistema y después en formas vectoriales. El escenario digital permitió compartir ideas mucho más definidas al equipo de Latinotype con quienes tuve constante retroalimentación para definir las mejoras alternativas en la familia.

El proceso de digitalización y producción se hizo en Glyphs a solicitud de Latinotype. Hasta ese momento estaba acostumbrado al entorno de FontLab. Era la primera vez que tocaba este programa, pero gracias a sus tutoriales y foro tuve una curva de aprendizaje rápida y muy tersa.

Durante la maestría me familiaricé con un proceso de diseño de caracteres por partes que debían de replicarse dentro el sistema para agilizar el proceso, una técnica que en Glyphs se resuelve fácilmente mediante el uso de componentes inteligentes.

El app también resultó muy útil para agilizar la producción, diseñando primero las dos variantes extremas de peso y después trabajando en los caracteres de una variante intermedia para corregir los problemas de interpolación que se presentaron.

Interpolación de variantes a partir de extremos maestros.

Resultado final

Variantes de la familia
Alternativas en Fondue

El equipo de Latinotype funcionó como guía técnico y propuso ideas de formas, terminaciones y extensiones que permitieron agilizar el proceso. La fuente se convirtió entonces en un proyecto diseñado en conjunto. El resultado final es una familia de 6 variantes de peso y más de 2900 caracteres con un sabor ecléctico y nostálgico. Incluye ligaduras estándar y discrecionales y un amplio conjunto de sustituciones estilísticas que acentúan la inspiración Art Decó con cierto sabor unicase en el caso de las sustituciones en mayúsculas. 

El nombre original de esta fuente fue Bataclan, como la opereta de Ludovuc Halévy estrenada en París a finales del siglo XIX. Su versión más pesada fue seleccionada en la muestra de Tipos Latinos 2016 usando ese nombre. Sin embargo, semanas antes de su lanzamiento comercial se dieron los atentados en el club Bataclan, obligando a cambiar el nombre. Latinotype propuso el nombre Fondue, siendo este con el que se le conoce a la fuente oficialmente.

Comprar Fondue

Puedes adquirir licencias de la familia completa de Fondue o una de sus variantes en el canal de venta de Latinotype. O si lo prefieres, en los siguientes canales:

Fontspring
Font Shop
Linotype
My Fonts
FontHaus
Creative market
You work for them
Fonts.com

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