
Un boceto que tomó forma en una noche de antojo.

Un boceto que tomó forma en una noche de antojo.

Impriman un texto cualquiera (en este caso, tipeado con Cooper Hewitt de Chester Jenkins). Dóblenlo, defórmenlo, altérenlo y luego digitalízenlo (con cámara fotográfica o escáner), y ajusten los niveles de la imagen hasta lograr el efecto deseado. Un truco que aprendí en Guatemala, gracias a Luis Dubón.