
Otra más de películas: una vectorización de Michael Conner Humphreys corriendo como la versión infantil de Forrest Gump. Acompañado de unas letras muy «chundas».
Recopilatorio de letras trazadas a mano

Otra más de películas: una vectorización de Michael Conner Humphreys corriendo como la versión infantil de Forrest Gump. Acompañado de unas letras muy «chundas».

No hay mucho que decir. Una simple práctica con pincel y punta de acero, tomando la celebre frase del también celebre personaje.

Un pequeño consejo para algunos colegas de la industria creativa hispana, que a veces se piensan anglosajones. Las letras están trazadas con pinceles de distintos tipos de punta.

Tinta de plumón expandida en papel corriente, vectorizada con motores automáticos. Un proceso sencillo con resultados siempre distintos (pueden ser más icónicos) al contexto original.

Sinograma japones o kanji cuyo (aparente) significado se traduce en «esperanza».
Más allá de su resultado estético propenso a enjuiciarse por los expertos en escrituras orientales, lo relevante a compartir es el proceso que incluye tipos móviles hechos en casa. Un proceso que puede aportar un valor único y expresivo a cualquier composición gráfica en que sea empleado, como en el caso descrito en esta publicación.

Vale la pena pensar en el aspecto de las letras que aprendimos desde niños como meras convenciones de nuestro tiempo y nuestro contexto. Exploremos otras formas con el afán de expandir nuestro dominio plástico y en el camino —si tenemos suerte y somos propositivos— hacer nuevas convenciones.

Fuerte expresión para enfatizar una acción contundente, cualquiera que sea su especie, continuamente pronunciada por un colega talentoso.